Caben muchas Indias aquí. Casi tantas como habitantes. Poco a poco vamos descubriendo los contrastes, disfrutando algunos. Y me doy cuenta de que el modelo es el mismo en todas partes, unos tienen muuuucho y otros nada y poco importa lo que le pase al de al lado. Es un círculo vicioso del que es difícil escapar mientras te tomas una cerveza en el restaurante más lujoso del décimo piso de la zona VIP. Todo está elevado a la máxima potencia y multiplicado por 1200 millones, aderezado con un conformismo casi obligatorio. Al menos te suelen dedicar sonrisas por doquier. ¿Cuánto se necesita para ser feliz?
No hay comentarios:
Publicar un comentario